COGERLE EN BRAZOS O NO COGERLE… HE AHÍ LA CUESTIÓN
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COGERLE EN BRAZOS O NO COGERLE… HE AHÍ LA CUESTIÓN

“No le cojas tanto, que le malcrías”, “Como le acostumbres a los brazos no te va a dejar vivir”, “No le cojas y déjale que llore, que así hace pulmones…”

Pocas cosas son tan controvertidas en el cuidado de los bebés como la cuestión de si se le ha de tomar en brazos cuando llora o no. No dudamos de la buena intención con la que se dan esos consejos, tan frecuentemente escuchados, que acabamos de  ver. Pero es una buena costumbre contrastar lo que nos dicen, con los datos de realidad.

Y si vamos a ello, tendremos que saber que el ser humano en el momento de nacer, es el mamífero más inmaduro  de todos, neurológicamente hablando. Su supervivencia depende de su capacidad para captar la atención de  un adulto que pueda ofrecerle  los cuidados indispensables para atender sus necesidades básicas.  Para captar esa atención, el bebé solo dispone de dos sistemas de señales: el llanto y la sonrisa, de modo que cuando llora, simplemente está ocupado en asegurarse la supervivencia.

El bebé humano necesita contacto físico para que su cerebro construya redes neuronales

Por otro lado, su incapacidad para desplazarse le hace totalmente dependiente de otros ya que no puede ir hacia la madre en busca de alimento como hacen los cachorros de otras especies sino que debe atraer su atención para que sea ella la que se acerque a alimentarle.

Tampoco conviene olvidar que el bebé humano necesita el contacto físico, el abrazo, el regazo y la caricia, para que su cerebro vaya construyendo redes neuronales sobre las que ir asentando su posterior desarrollo a nivel cognitivo, es decir, que los brazos de un cuidador amoroso le están ayudando en su proceso de  maduración.

Para poder alcanzar el mínimo de autonomía del que gozan los individuos de otras especies al nacer, sería preciso que el bebé naciese nueve meses más tarde. Mirado desde ese punto de vista, el ser humano nace prematuramente y ello es debido a que la morfología del cuerpo de la madre y el hecho de caminar sobre dos extremidades, imposibilitan que pueda ser así.

Con estos breves apuntes y pensando con lógica, ¿sigues dudando aún en si se debe coger o no en brazos a un  bebé cuando llora?

Información como esta, que te ayudará  a pensar con sentido común en cómo criar y educar a tus niños es la que te facilitamos en nuestro curso online. Si aún no lo has visto aquí tienes toda la información.

Paloma Lopez Cayhuela
Paloma Lopez Cayhuela
paloma.lopez@elbosquedelasemociones.es

Un día ya muy lejano de adolescencia, descubrí la Psicología. La convertí entonces en mi sueño y a día de hoy, pisando ya tierra firme, he llegado a este Bosque después de transitar por un camino donde todos los saberes que me acompañan se han ido enhebrando para cobrar un sentido más amplio cada vez. EMDR, Análisis Transaccional y Gestalt son los recursos que llevo en mi equipaje y aún queda hueco para otros que habrán de llegar…

1Comment
  • Bárbara Fernández López
    Publicado a las 18:02h, 14 diciembre Responder

    ¡Muy interesante! Y tranquilizador. Sobre todo cuando estás HARTA de oír comentarios del tipo “¿llora mucho? ¡Eso es porque lo habéis malacostumbrado!”.

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