EL MAPA DEL TESORO
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EL MAPA DEL TESORO

En el cuerpo de todo niño que viene al mundo están las claves para convertirse en la mejor versión de sí mismo.

El gran reto de los padres es acompañarle sin poner obstáculos en ese camino.

Ojitos brillantes, redondos, profundos, ávidos de vida, bebiendo vida de los ojos de mamá… Lo que detrás de su luz trae esa mirada es todo un proyecto de vida. Y no es un proyecto cualquiera. En el cuerpo del bebé se encierra la sabiduría de miles de años de evolución. Al momento de nacer , la Naturaleza le ha dotado de todo lo necesario para madurar y crecer en su interacción con el cuerpo de la madre primero y con el mundo exterior después.

Eugene Gendlin, autor del abordaje terapéutico de Focusing nos habla de un hermoso concepto: el Proyecto Maestro (Blueprint), que viene a ser ese plano perfecto en el que viene programado el desarrollo pleno del recién nacido a lo largo de toda su vida. En ese plano todo encaja, todo está bien, las piezas ensamblan sin problema, las fases evolutivas físicas y emocionales,  fluyen orientadas a que ese niño alcance como adulto la mejor versión de sí mismo… Es un auténtico Mapa del Tesoro cuyas claves alberga el cuerpo del bebé.

Sin embargo,  después, una vez nacido, a ese niño le van ocurriendo cosas que no siempre discurren a favor de ese desarrollo perfecto para el que biológicamente viene preparado. A veces, lo que al niño le toca vivir, es un auténtico aluvión de tierra que poco a poco va sepultando ese plano primigenio. Sobre él se acaban evidenciando así otras realidades que no son las que estaban programadas en ese guión biológico que el bebé traía a su llegada al

mundo.

Todo eso que le pasa al niño tiene que ver en primera instancia con elmodo en que va a ser tratado por sus cuidadores, habitualmente, los padres. El proyecto de ser en el mundo, que hace de cada bebé algo valioso ya solo por el hecho de existir, a veces se encuentra con

adultos llenos de buenas intenciones  pero que no se permiten criar con el instinto despierto, sino con un montón de argumentos prestados por la sociedad, la familia o los “expertos” que les dejan ciegos y sordos a las auténticas necesidades del bebé.

Aunque hay una buena noticia: para Gendlin, el  Proyecto Maestro nunca deja de existir. Las malas experiencias, la ausencia de comprensión y de soporte, solo consiguen superponerse y ocultarlo, pero no lo destruyen. El ser humano lo lleva consigo durante toda la vida y  puede entrar en contacto con él para sacarlo a la luz y convertirlo en su realidad  cuando es capaz de hacer una escucha consciente de las señales del malestar que inevitablemente se producen cuando traicionamos a ese proyecto.

Cuando los padres hacen una escucha sincera del niño y le saben cuidar desde el amor y el respeto, éste puede vivir su Proyecto sin perderse nada de quien realmente es, desarrollando

todo para lo cual está dotado. Es todo lo que hace falta. No es tanto. Es solo que a veces no sabemos. Pero no hay que desanimarse, es cuestión de  decidir aprender. Y como decía Eduardo Galeano: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas,

puede cambiar el mundo”. Yo sigo imaginando un mundo en el que todos sus habitantes han podido vivir lo que estaba “escrito” en su  Proyecto Maestro….

Paloma Lopez Cayhuela
Paloma Lopez Cayhuela
paloma.lopez@elbosquedelasemociones.es

Un día ya muy lejano de adolescencia, descubrí la Psicología. La convertí entonces en mi sueño y a día de hoy, pisando ya tierra firme, he llegado a este Bosque después de transitar por un camino donde todos los saberes que me acompañan se han ido enhebrando para cobrar un sentido más amplio cada vez. EMDR, Análisis Transaccional y Gestalt son los recursos que llevo en mi equipaje y aún queda hueco para otros que habrán de llegar…

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